Las labores del hogar han pasado de ser una profesión que realizaban las mujeres hace años, a convertirse en una forma de ocio y un verdadero hobby para una buena parte de la población.

Entre las labores, el punto de cruz es una de las más sencillas y con la que más aficionados se unen al maravilloso mucho de la aguja y el hilo. ¿No sabes qué es el punto de cruz o cómo empezar el punto de cruz? Las posibilidades que te ofrece son infinitas y no necesitas grandes recursos para ponerte manos a la obra, te lo aseguramos.

A continuación, te contamos qué es y cómo hacer punto de cruz paso a paso.

Qué es punto de cruz

Qué es el punto de cruz

El punto de cruz consiste en bordar con hilo y aguja sobre una tela, específicamente diseñada con una cuadrícula para que las puntadas se realicen de forma ordenada y con forma de X, de donde coge su nombre.

Si ya sabes qué es el punto de cruz, verás que en esencia parece similar al bordado. Sin embargo, a diferencia de esta otra técnica artesanal, el punto de cruz se utiliza principalmente para hacer cuadros y decorar bastidores. Además, por el tipo de puntadas en X requiere emplear una tela aida con cuadrícula, mientras que el bordado se puede realizar sobre cualquier tipo de tela con menor o mayor dificultad.

Ejemplo punto de cruz de aguacates
Imagen del Instagram de DMC

Tipos de punto de cruz

Si quieres saber cómo empezar en punto de cruz, veras que las puntadas en X acaban creando un diseño con apariencia de pixeles. Es tan característicos, que en cuanto ves el bordado sabes que es punto de cruz.

Además del clásico punto de cruz, a la hora de coser también se juega con otros tipos de puntos, como la media cruz, el cuarto de cruz, la doble cruz, el punto de revés… Una vez te sumerges en este hobby, verás que puedes ir aumentando el nivel de tus proyectos con puntadas cada vez más avanzadas.

Ejemplo punto de cruz de flamenco
Imagen del Instagram de DMC

Cómo empezar punto de cruz

Para lanzarte a hacer punto de cruz, lo primero que tienes que hacer es conseguir el material básico que vas a necesitar para trabajar y después ponerte manos a la obra. A continuación, te explicamos cómo empezar punto de cruz paso a paso:

  1. Compra los materiales para punto de cruz: solamente necesitarás un par de herramientas básicas y elegir el color de los hilos para cada proyecto, pero no será una gran inversión. ¡Después te lo contamos mejor!
  2. Practica el punto de cruz: sigue vídeo tutoriales que encontrarás en internet para practicar el punto básico en X que será con el que te manejes al principio; verás que enseguida le pillarás el truco.
  3. Elige un patrón bonito: busca un proyecto fácil para empezar y que a la vez te guste, para sentirte motivada y esforzarte en tejer tu proyecto hasta el final. A diferencia de otras labores, leer patrones de punto de cruz es muy sencillo, ya que se basan principalmente en la distribución del color en cada puntada. Eso sí, ¡no tienes que perder la concentración para no saltarte nada!

Ahora que ya sabes cómo empezar punto de cruz es cuestión de hacerte con los materiales y dedicar un poco de tiempo al principio. En esta técnica notarás cómo progresas rápidamente porque es muy sencilla y desde el principio puedes conseguir resultados muy bonitos.

Ejemplo punto de cruz de cuento
Imagen del Instagram de DMC

Materiales para punto de cruz

Como ya te hemos dicho, no vas a necesitar hacer una gran inversión para hacer punto de cruz. Toma nota de los materiales que vas a necesitar para ponerte manos a la obra:

  1. Hilo: la mayoría de hilos se pueden utilizar para bordar, pero si quieres que te quede un buen resultado, te recomendamos encarecidamente hilo mouliné, que es un hilo 100% algodón compuesto por 6 hebras que se pueden separar fácilmente para bordar. El más famoso es el hilo mouliné de DMC que cuenta con una gama de 500 colores; en función del patrón que elijas, tendrás que hacerte con los colores que vengan indicados para que el resultado te quede igual.
  2. Aguja: un básico de cualquier técnica de bordado, las agujas de punto de cruz se caracterizan por tener la punta roma, es decir, que no pinchan. Están disponibles en diferentes tamaños según su numeración, que indica el tamaño del ojo y el grosor de la aguja. Lo normal es tener varias agujas del mismo número para poder trabajar cómodamente y dejar una aguja con cada color de hilo.
  3. Tela: se trata de un tejido con cuadricula que permite hacer fácilmente puntadas en forma de X de forma ordenada. La más utilizada en el mundo es la tela aida, que está disponible en diversos tamaños según la dificultad y el acabado que quieras conseguir, ya que cambia el espacio disponible entre puntos. Si estás empezando, la clásica es la tela aida 14.
  4. Bastidor: este elemento es imprescindible para sostener y tensar la tela a la hora de hacer las puntadas, de manera que queden todas similares. Además, sirve como elemento decorativo gracias a su acabado en madera y algunos modelos incluso cuentan con una bonita decoración a color.
  5. Tijeras: pequeñas y de punta afilada, para cortar bien el hilo.
  6. Patrones: no es un material como tal, pero si un elemento fundamental si no sabes cómo hacer punto de cruz; aun así, las más expertas también lo usan para seguir modelos muy bonitos que han creado otros diseñadores, como el equipo de DMC.

¡Y eso es todo! En cada proyecto consumirás un trozo de tela aida, un bastidor y algunas hebras de hilo mouliné, pero este será el único gasto de consumibles que tengas. Todo lo demás, si no lo pierdes de vista, lo conservarás siempre en buen estado. Para mantener el orden, puedes hacerte con organizadores de hilos, ¡desde aquí te los recomendamos 100%!